─── Camino a los 50
A los 42 años empecé a notar las primeras señales del paso del tiempo:
menos masa muscular, dolor en las rodillas, menos energía y un cuerpo que comenzaba a cambiar.
Decidí actuar. Lo llamé vanidad, porque no quería seguir viéndome menos firme ni sentir que me iba apagando.
Pero hoy sé que también fue prevención: había que construir fuerza antes de empezar a perderla.
Así nació Canas con ganas.
Hoy sigo camino a los 50, compartiendo las decisiones, los aprendizajes y las pequeñas historias que forman parte de este proceso.
El tiempo seguirá haciendo su parte. La pregunta es cuánto queremos participar nosotros en la persona en la que nos estamos convirtiendo.
AHORA MISMO
Verano de 2026
Quería volver a sentirme fuerte.
Después comprendí que no bastaba con entrenar: también tenía que aprender a alimentarme mejor y a cuidar mi mente.
Así, casi sin darme cuenta, el camino se fue construyendo sobre tres pilares.
Lo que voy descubriendo sobre entrenamiento, alimentación y mente mientras construyo mi mejor versión.